Vatayón Militante se mete en el Plan contra el Hambre

La historia de Vatayón Militante se remonta a la madrugada del miércoles 10 de febrero de 2010, cuando Eduardo Arturo Vázquez roció con alcohol y prendió fuego a su pareja, Wanda Taddei, en una casa del barrio de Mataderos. La mujer de 29 años murió tras agonizar durante once días en el Hospital de Quemados. El jueves 14 de junio de 2012, 28 meses después, el femicida fue condenado a 18 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal número 20. A los 10 días de pronunciado este fallo en primera instancia, el sábado 24 de junio, el exbaterista de Callejeros asistió a un acto cultural al aire libre en San Telmo. Lo había invitado la agrupación kirchnerista.

El gobierno nacional designó dentro del Plan Argentina contra el Hambre a Víctor Hortel, extitular del Servicio Penitenciario Federal (SPF) durante dos años de la presidencia de Cristina Kirchner y creador de Vatayón Militante, la polémica agrupación que organizaba salidas de presos y murgas dentro de las cárceles.

Según se publicó en el Boletín Oficial, se desempeñará como director nacional de Coordinación y Proyección Normativa, dentro del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales que está bajo el control de Victoria Tolosa Paz.

Hortel fue nombrado con “carácter transitorio, a partir del 25 de enero de 2020 y por el plazo de 180 días hábiles” y su ”cargo no constituye asignación de recurso extraordinario”. Por ahora -según trascendió- el funcionario no se sentará en la mesa del Consejo que componen personalidades como la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, el conductor Marcelo Tinelli o el escritor Martín Caparrós, entre otros. Cumple una función de asesoramiento técnico.

El nombre de Hortel pasó a figurar en la agenda pública cuando apareció un video que lo mostraba disfrazado como el Hombre Araña junto a una murga de presos del penal de Marcos Paz. La filmación es del 29 de diciembre de 2011, allí se lo veía tocar el tamboril junto a Pablo Díaz, un hombre condenado a cadena perpetua por la violación y asesinato de Soledad Bargna en 2009, durante una salida transitoria.

Hortel tuvo que renunciar en 2013 tras una fuga masiva en el penal de Ezeiza y en medio del escándalo que generó la irrupción de Vatayón Militante. Duró en su cargo dos años y cuatro meses hasta que el entonces ministro de Justicia, Julio Alak, designó a Alejandro Marambio como su reemplazo.

En ese momento, Hortel sostuvo ante la prensa que existían fuertes sospechas de que los 13 presos fugados de Ezeiza contaron con la complicidad del personal interno de la cárcel para llevar a cabo la fuga. “Es una factura que me pasan desde el Servicio Penitenciario por el proceso de transformación que implementamos”, denunció tras dimitir.

Tras su salida del Servicio Penitenciario Federal mantuvo un perfil bajo y retomó su actividad como abogado en el ámbito privado. Hasta mayo de este año estuvo a cargo formalmente de la defensa de Lázaro Báez, cuando presentó su renuncia formal ante el Tribunal Oral Federal 4 que lleva adelante el juicio por la causa conocida como la “ruta del dinero K”. También renunció a la defensa de Martín Báez, el hijo del empresario que ayer fue beneficiado con el arresto domiciliario.

También defendió al extitular de la UOCRA de La Plata, Juan Pablo “Pata” Medina y en sus pocas apariciones mediáticas, se refirió a la crisis carcelaria por el coronavirus.

Con el gobierno de Cambiemos aumentó el punitivismo y los encarcelamientos masivos”, dijo en una entrevista radial. Fue abogado de Humberto Monteros, exsecretario general de ese gremio en Bahía Blanca. Sin embargo, el año pasado, había sufrido un ACV que lo mantuvo alejado de los tribunales.

Giselle Tkaczuk

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