Vomitivo Pablo Moyano

No es preciso aclarar que darle lugar a palabras de Pablo Moyano no es una de las prioridades de espacios que buscan difundir contenidos interesantes, que aporten a la sociedad, pero en nombre de la libertad es valioso refutar las afirmaciones de este tipo de personajes con justificada fama de extorsionadores.

Al clan Moyano lo hemos visto crecer a partir de la destrucción del sistema ferroviario del país, impensado para el siglo veinte, pero que Carlos Menem concretó de manera tal que numerosos poblados del interior se convirtieron en pueblos fantasma.

Por la misma razón, el transporte de cargas se ha realizado, desde entonces, mayormente en camiones, por lo cual el gremio de Camioneros fue acumulando poder.

El gremio en plena expansión se volvió un actor político mediante paros de transporte que perjudicaban al país entero y, por ende, a los mismos camioneros que alegaba defender.

El expresidente Mauricio Macri y el exministro de Transporte Guillermo Dietrich, durante su gestión reactivaron el sistema ferroviario, diversificando la oferta y abaratando costos del transporte de mercaderías, mientras intentaron cuidar la relación con los Moyano.

En esta nueva etapa, todas son flores y zona liberada para el Clan Moyano. El primero de abril, en éxtasis Alberto elogió a Hugo Moyano, como “inmenso” y “dirigente gremial ejemplar”. No es de extrañar que a mediados de julio protagonizaran el escandaloso apriete mafioso a Mercado Libre. Mientras, hundieron sus garras en el Club Independiente, donde tanto la dirigencia como los barrabravas están acusados de delitos en el fuero penal.

El Banderazo, decime qué se siente

El secretario general de Camioneros, envuelto en su manto de impunidad y prepotencia, declaró acerca del banderazo de ayer a la agencia Télam: «Cada vez que el Gobierno saca un proyecto, aparece la derecha a manifestar su rechazo». De este modo, como muchos funcionarios (incluyendo a Filomeno Filminas) cavando la grieta demuestra el dolor ante un grupo social que marcha tras marcha va incrementando la cantidad de personas que se identifican en el rechazo a medidas del gobierno. Cae la popularidad, cae la aceptación. Como al Arca de Noé, quienes negaron el diluvio, negaron convocar, hoy tratan de subirse al éxito de la marcha. Noé cuestión de desaprovechar la movida.

Para Pablo, lo sucedido resulta «vomitivo»

«Viendo las imágenes y las expresiones del día de ayer, creo que fue algo vomitivo: las expresiones de odio hacia los trabajadores, los dirigentes y fundamentalmente el peronismo son de un sector de la derecha recalcitrante que está agazapada», relató con ánimo de malinterpretar las numerosas consignas del pasado 17 de agosto, que podían ser claramente percibidas en los carteles que rechazaban la reforma judicial, la impunidad de delincuentes liberados, la inseguridad, entre otras consignas. Al menos que el odio sea su propio lente, desde el cual condenar la impunidad sea sinónimo de antiperonismo, por mera asociación de los beneficiarios de dicha maniobra, tal como espetó Milagro Sala.

Estos calificativos fueron esgrimidos sin el menor reparo en la multitud que se autoconvocó en un clima de respeto (tan pronunciado que en la zona del Obelisco, el provocador Guazzora fue retirado por las fuerzas de Seguridad sin haber logrado siquiera bajar de la vereda).

Pablo Moyano agregó: «Pero esto es más de lo mismo, cada vez que el Gobierno saca un proyecto aparece la derecha a manifestar su rechazo». Fíjese primero, señor Moyano, que los proyectos del gobierno resultan nefastos para la ciudadanía. Algún día tendrán que hacerse cargo que los ciudadanos, en gran mayoría que incluye a sus votantes de octubre pasado, rechazan las medidas que pretenden perjudicarlos. Rechazan la payasada, la falta de planes, el desprecio del gobierno a la población.

Moyano parece sentir la herida al referir a un «plan de desgaste» hacia el Gobierno Nacional y reclamar que los trabajadores deben permanecer «unidos». También habría que preguntarle si dentro del conjunto de los trabajadores toma en cuenta a los autónomos, jubilados, empleados de comercios y otras PyMES, que padecen la debacle de sus vidas. Ellos siempre han trabajado.

Mauricio Macri y Juan Domingo Perón

Entre numerosas expresiones de miembros y simpatizantes del actual gobierno buscan entre líneas los estigmas de quien/es convocaron a la marcha. Sería más beneficioso para la sociedad que buscaran a los asesinos de Facundo, entre otras víctimas de represión de las fuerzas de seguridad.

No pueden concebir que sea inasible la energía social que a través de las redes se autoconvoca y que los apoyen algunos periodistas y asistan dirigentes que no convocan, a pesar que son acusados de hacerlo, ya que no es factible demostrar en los hechos un solo testimonio, ni por escrito ni en audio, ni en video.

En risible comparación con el Perón ausente, que digitaba desde Europa, Moyano se despacha contra Mauricio Macri: «El papanatas que está de viaje por Europa; no creo que tenga liderazgo». En realidad, parece que el oráculo de Delfos reencarnó en Pablo, quien hoy dirime el destino de dirigentes y dirigidos con estilo K, es decir, la permanente descalificación del otro.

El presunto “papanatas” de mandato cumplido y sin responsabilidad partidaria actual (ya que delegó la presidencia del PRO en Patricia Bullrich, quien se hizo presente en el Banderazo), puede realizar todas las gestiones que le permitan cumplir su tarea como presidente de la Fundación FIFA, eso, Pablo, se llama LIBERTAD.

La misma libertad de afiliación de quienes no pertenecen ni quieren pertenecer al gremio bajo el cuasi eterno mandato de tu padre, Pablo.

Pero eso tampoco es asumido. En las mismas declaraciones, volvió a descargar artillería pesada de su enfrentamiento inventado. Le molesta que los medios de prensa no estén completamente al servicio de la Kausa, y hayan criticado los bloqueos de los centros de distribución de la empresa de Marcos Galperin: «En Mercado Libre cuando llevamos adelante la medida de fuerza salieron todos los medios a criticar. Son ellos los que hoy manejan la economía del país que no quieren un gobierno que ayude a los trabajadores».

Avise cuando comience a razonar, Pablo, mientras tanto, seguirá teniendo que sangrar por la herida al ego de su apellido.

El Moyano “Salvaje”

Además de su agresiva actitud como gremialista, el cartero llama dos veces en la residencia del clan, ya que en la causa de la presunta asociación ilícita del Club Independiente, el fiscal Scalera citó a indagatoria a Pablo Moyano para el próximo viernes para precisar si el vomitivo es el nefasto “Salvaje” mandamás de la barrabrava del club, tal como precisa Gustavo Grabia en su nota para Infobae.

La Sala 2 de la Cámara Penal de Lomas de Zamora junto a la jueza Brenda Madrid ratificó la elevación a juicio y aseveró que había semiplena prueba de varios delitos no sólo por parte de la barra brava del club, liderada por Pablo ‘Bebote’ Alvarez, sino también por la dirigencia y entre ellos, en esa primera etapa, Héctor ‘Yoyo’ Maldonado, secretario general de la institución y tesorero del gremio de Camioneros.

¿Yo-yo o títere?

La Unidad de Delitos Complejos de la Fiscalía de Lomas de Zamora, dirigida por Sebastián Scalera, trabajaba la hipótesis del títere, es decir que Yoyo era manipulado por Pablo Moyano, quien deberá responder a los fiscales Elvio Laborde y Solange Cáceres de la UFI 3 de Avellaneda. Es muy probable que el Salvaje tenga que soportar nuevas náuseas porque, tras la indagatoria, llegará la elevación a juicio en su carácter de jefe de asociación ilícita, que contempla pena de cinco hasta diez años de prisión.

Se acumulan los datos fidedignos que demuestran que el club se hacía cargo de la cuota social de más de 400 barrabravas y que ellos revendían entradas que recibían gratis. El capo de Los Diablos Rojos, Damián Langaronne, pendrive en mano, retiraba habitualmente del club entradas y comprobantes de cuotas pagadas. Por caso, en el control de concurrencia de la final de la Copa Sudamericana contra el Flamengo había 54.000 personas presentes y se vendieron 36.000 entradas. Las 18.000 restantes, según Yoyo, se habrían “colado”. Houdini no lo hubiera hecho mejor, pero los fiscales no lo pueden creer. Es más factible, afirmaron, que sean tickets legales adquiridos de manera no-blanca.

En numerosas oportunidades, el club pagaba los viajes a los partidos del exterior e interior (para Copa Argentina). En detrimento de los socios, tanto como de los afiliados del gremio, ya que la superposición de cargos en el club y el gremio tiende no sólo al nepotismo sino a la confusión de las cajas.

De larga data

El acuerdo Bebote Alvarez-Pablo Moyano, explica Grabia, remite a un pasado en el cual el club era dirigido por Javier Cantero, que declaró haberse encontrado con los Moyano en algunas ocasiones. Cantero advirtió “que éstos querían voltearlo y que para eso le mandaron la barra al club y a la casa”. Un exjefe de la barra brava de All Boys, Gastón Marone, aseguró que “participó de esas negociaciones y que en abril de 2014 Bebote cobró 400.000 pesos de Pablo Moyano por ese servicio prestado”. “Lo acompañé a un club de Floresta donde se reunió con Moyano y al salir me mostró una bolsa con mucho dinero y me dijo ‘ya está la plata para viajar al Mundial de Brasil”.

Seguiremos atentos el derrotero de Pablo y del clan Moyano, mientras le recomendamos que chupe medio limón, remedio casero contra la náusea.

Marcela Zadoff
Lic. en Letras Modernas de la Universidad Nacional de Córdoba. Redactora. Editora. Experta en Comunicación Institucional

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